Solsticio en Kalorei

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Demian
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Solsticio en Kalorei

Mensajepor Demian » 24 Dic 2016, 19:41

Los juegos de la Magia



El invierno en Kalorei es una estación muy dura. El frío y las tormentas alcanzan una ferocidad tal que llega a ser peligroso incluso pasar mucho tiempo en el exterior de las casas, por lo que por algunos meses la gente casi no se ve las caras. Las familias se preparan con antelación, guardando víveres y reforzando las protecciones de los hogares, que se vuelven pequeñas madrigueras en donde hibernan los Kalrus.

Pero todo ello es pausado para la festividad del Solsticio. Durante 7 días la actividad renace, las personas comparten y se organizan ferias cerca de los poblados y ciudades donde todos parecen sonreír, olvidando las dificultades del mundo. Es un tiempo para las familias, los amigos y el compartir.

En las ferias es común adornar los árboles con llamativos objetos, algunos incluso encantados por los magos para emitir un brillo propio, y se levantan tiendas con carpas de colores como el arcoiris, contrastando con el pálido imperante en el exterior.

Muchos juegos se llevan a cabo. Especialmente orientados a los niños. La mayoría requiere de habilidades competitivas diversas, sirviendo de motivación a los jóvenes para entrenar durante el año en aquello en que son buenos y con ello desarrollar miembros más útiles para la sociedad. Uno de estos juegos es especialmente llamativo, pues involucra la magia y, como bien es sabido, el orgullo del pueblo Kalrus son sus magos. Se le llama Balonmagia.

El juego es sencillo, consiste en una pelota del tamaño de un puño, hecha de un material encantado muy denso, lo que hace que la pelota pese alrededor de 15 kilogramos, lo que le hace muy difícil de mover de manera eficiente por medios normales. Pero eso no es todo, la pelota tiene otra característica especial, es capaz de absorber la magia. No importa qué tipo de magia se use en su contra, la pelota no sufrirá daño ni efecto alguno, sino que absorberá la energía usada y la liberará en forma de movimiento, desplazándose en sentido exactamente contrario al del lanzador del hechizo. Dependiendo de la intensidad de la magia usada, la pelota se moverá a distintas velocidades.

Se juega en equipos de 5 integrantes, uno usualmente encargado de desviar los tiros del equipo contrario y los otros 4 de intentar llevar la pelota a zona enemiga. A cada lado hay un aro pequeño, de un diámetro aproximadamente 5 veces el tamaño de la pelota, ubicado a 1 metro de altura, rodeado de una zona marcada de 10 metros de radio en donde ningún miembro de ningún equipo puede entrar. Esto evita que alguien simplemente bloquee el aro con su cuerpo. El tamaño total de la cancha es de 50 metros.

Cada jugador está equipado con un brazalete que regula la potencia de su magia, sólo permitiendo descargas pequeñas. Esto es así para evitar que un uso excesivo de magia acabe con un jugador esforzándose mucho y acabando corrupto. Se sabe que ha ocurrido en el pasado. Otro efecto del brazalete es que el rango de la magia queda reducido a 2 metros. Si la pelota llega a quedar muerta en la zona restringida, el equipo que defiende ese aro puede tomarla y ponerla en movimiento desde el fondo. Si la pelota sale del área de juego volverá automáticamente, moviéndose en el sentido exactamente opuesto a cómo salió.

No se permite el uso de ningún conjuro que no sea directo sobre la pelota, es decir, no está permitido limitar el movimiento de los contrincantes con magia, modificar el terreno, alterar la propia forma, etc. Tampoco se permite golpear a los miembros del otro equipo ni sujetarles por la ropa.

El juego suele ser muy dinámico, con la pelota en constante movimiento y pocas veces tocando el suelo, demandando un gran esfuerzo físico a los participantes. Se da por terminado el encuentro cuando uno de los lados logra anotar 3 goles.

En este evento participarán Flynn Tale y Demris.

Cada participante deberá relatar en este post su llegada, incluyendo el por qué se encuentra en esa zona, cómo llega a la feria y cómo decide incorporarse a la competencia.

Dado que Flynn no es Kalrus, se le facilitará de parte del organizador una vara mágica capaz de liberar descargas de magia a su voluntad. Además, la competencia será a nivel de novato, ninguno de los PNJs será un experto en el juego (aunque todos sabrán jugarlo).

Los participantes estarán en equipos contrarios, cada uno debe crear (no es necesario dar todos los detalles ni usar imágenes, pero sí dar una muy breve reseña) 4 PNJs que serán los miembros de su equipo. Estos jugadores serán principalmente jóvenes entusiastas que quieren divertirse jugando.

En este post se dará inicio al juego, pero aún nadie anotará, para las anotaciones se usará un medio de azar que será acordado entre los participantes.

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Flynn Tale

Re: Solsticio en Kalorei

Mensajepor Flynn Tale » 08 Ene 2017, 21:40

Y ahora estaba en Kalorei, ¿Cómo había llegado hasta allí? Si era sincero consigo mismo, no estaba muy seguro, si Flynn sabía algo de sus viajes es que la mayor parte de tiempo los hacía de polizón, y por algún capricho de los dioses el barco en el que había decidido ocultarse había llegado hasta la helada isla del sur.

Por otro lado, le sorprendía que hubiese decidido subirse a un barco, a una parte muy grande de él le aterraba el océano, principalmente porque no sabía nadar. Podía encarar a demonios y a manchados siempre que tuviese a su fiel arco como acompañante, los bosques más oscuros, repletos de desafíos y aventuras, no eran más que otros caminos por los que poco se atrevían a aventurarse y que el disfrutaba ya que, al fin y al cabo, siempre podía huir si la situación se complicaba, no obstante, no soportaba el hecho de estar en alta mar, de estar atrapado en una tabla sobredimensionada sobre un abismo de oscuridad en el que nadie sabía que habitaba.

Ese era el principal motivo por el que estaba extendiendo su estancia en la ciudad de los expatriados, aun cuando era solsticio, decidió pasarlo allí, lejos de casa; Cuanto más tiempo estuviese en tierra firme, mejor.

La ciudad de la llamada “Mas importante academia de magia de todo Tahiel” era relativamente grande, pero lejos de poseer las angustiosas calles y población de Sanctuarium estaba más vacía, casi parecía desierta algunas veces.

A pesar de tener varias teorías al respecto, Flynn no estaba seguro de cuál era el motivo de aquello ¿El hecho de que el clan Kalrus, como los Zindos, habían perdido su verdadero hogar? Pero no era posible que la ciudad estuviese tan deshabitada, por lo que había oído, la mayor parte de los Kalrus se acumulaban allí, y aunque, efectivamente, no poseían su gloria pasada, seguían siendo suficientes para llenas una ciudad como aquella.

Deteniéndose en mitad de la calle se ajustó la bufanda de color verdoso que había adquirido por apenas dos coronas ¿El Solsticio había alejado a las gentes de las calles? En Zinvanar era más bien una festividad para pasar con la familia y al mismo tiempo, con tus conciudadanos, quizás allí tuviesen otra tradición, asintió con la cabeza al mismo tiempo que se envolvía aún más en los gruesos ropajes que vestía en aquel momento, aun con todas las suposiciones que hacía mentalmente, mientras caminaba la ciudad, explorándola, quizás simplemente los ciudadanos de la urbe mágica evitaban el gélido frío que parecía penetrar todas las capas de tela que decidiese colocarse sobre los hombros.

En cualquier caso, hacía varios días que había llegado y estaba empezando a comprender, en cierto modo, a los ciudadanos del lugar. Había entendido, después de varias malas miradas y alguna contestación cortante, que su habitual efusividad no estaba bien vista en aquel lugar; Era algo que comprendía, no eran pocas las personas a lo largo y ancho de Tahiel que le habían hecho ver que, en muchas ocasiones, hablaba demasiado, o se tomaba demasiadas confianzas, Kalorei estaba siendo, en cierto modo, una prueba para él.

Finalmente, llegó hasta sus oídos risas lejanas, seguidos de voces y de cierta música, lo cual le hizo enarcar una ceja. ¿Alguien estaba riendo en mitad de aquel frio? El chiste debía de ser muy bueno, por no hablar de la música, llevaba dos días allí y no había oído nada de música.

Tras seguir durante varios minutos el rastro que las voces y la distante melodía que, poco a poco, se iba acrecentando terminó encontrando a toda la gente desaparecida de la ciudad.

No puedo evitar abrir la boca de par en par, aunque tuviese la cara parcialmente oculta por la bufanda que rodeaba su cabeza, cualquiera podía ver a simple vista que estaba sorprendido. Las gentes hablaban animadamente entre ellas, los árboles estaban adornados con un sinfín de colores, casi maquillados para la situación ¿Es que había estado en la parte deprimente de la ciudad? Probablemente, irónicamente, para lo mucho que odiaba el mar, apenas se había alejado del puerto desde que llegó.

- ¡Vamos! ¡Va a empezar en poco! ¡Que después no quedan asientos buenos! – Instintivamente se giró, encontrándose con unos muchachos que correteaban en dirección al centro de toda aquella actividad, de todo el cumulo de música y risas. Dejando caer un poco su bufanda, sonrió. ¿Empezar el que?

Siguiendo a toda prisa a los muchachos llegó hasta el lugar en el que un curioso evento estaba a punto de comenzar. Enarcó una ceja y miró la figura dibujada en un cartel que reposaba, levemente cubierto de nieve, junto a lo que pareció ser un estadio de algún tipo.

Se atusó la barba y contempló la esfera llameante que había grabada en la tabla de madera, justo debajo de esta había una pequeña inscripción – “Balónmagia” – Leyó entrecerrando los ojos para poder ver las letras diminutas - ¡Balónmagia! – Dijo ahora dando varios saltitos en el lugar en el que se encontraba, ¿Un deporte mágico? ¿Cómo entraba a verlo? ¿Podría participar?

Mirando a su alrededor, casi más emocionado que los críos con los que se había cruzado antes no pudo evitar chocar contra la amplia espalda de una fornida mujer de cabellos cobrizos cuando se dispuso a entrar en el pequeño estadio - ¡Mira por dónde vas...! – Dijo la joven de mala gana mientras le apartaba de la muchedumbre que, poco a poco, comenzaban a llenar el estadio - ¡Oh! ¡Lo siento! Tengo que dame prisa que me quedo fuera…– Contestó enseguida Flynn adelantándose un par de pasos, evitando el contacto visual con la mujer, quien inmediatamente, agarró del brazo al vagabundo – Un momento… - La joven era alta, le sacaba casi una cabeza a Flynn ¿De verdad era una Kalrus? – Sí… quizás sirvas. – Dijo la pelirroja liberando al muchacho de su agarre y, ahora, sonriendo - ¿Qué te parecería pertenecer a mi equipo? – La mujer amplió su sonrisa, Flynn abrió muchos los ojos y miró a su alrededor, para entonces señalarse a sí mismo – Sí, tú, nos hace falta uno más, al parecer este año encuentran más divertido mirar que disfrutar de un buen partido – La joven cerró los ojos y negó con la cabeza - ¿Te apuntas entonces? – El mencionado volvió a comprobar que, efectivamente, se estaban refiriendo a él y asintió efusivamente, la pelirroja asintió conforme – Muy bien, sígueme.

Aunque entró por la entrada principal, la muchacha, que dijo llamarse Rosa, le condujo hasta lo que pareció ser una habitación más bien pequeñita, dónde un grupo de muchachos aguardaba impaciente, envueltos en gruesas mantas, a la parecia ser su capitana – Muy bien, chicos, este es nuestro nuevo integrante, se llama Flynn Tale, los “Los Cazadores Mágicos” vuelven a estar completos – No pudo evitar dejar escapar una ligera risa nerviosa al oír el nombre del “equipo”, sus nuevos compañeros de equipo se levantaron a saludarle - ¿Y que magia dices que controlas Tale? – Preguntó un hombre de cabellos oscuros, no mucho más viejo que él, mientras le entregaba una capa de color rojo – Oh, no… controlo ningún tipo de magia.

En el mismo instante en el que pronunció aquella frase, el vestuario se quedó silencio - …No eres mago, ¿No sabes nada de magia? – Preguntó un tercer jugador suspirando, dejándose caer en el mismo asiento en el que había estado segundos antes – Rose, has traído a un inútil, que se vaya – Dijo el cuarto y último miembro de los cazadores, la capitana se carcajeó con fuerza – Tarde, ya le he inscrito – Diferentes quejas y algún insulto pobló la estancia, Flynn bostezó y se anudó la capa al cuello – ¿¡Lo has inscrito aun sabiéndolo!? – Preguntó el hombre que en primer lugar le había entregado la capa a Flynn, Rosa asintió – Estas loca Rosa… estas muy loca – La mujer volvió a reír – Es que le vi tan emocionado antes… Seguro que nos sorprende de algún modo ¿No es así Tale? Venga, no pongáis esas caras, va a ser divertido – El vagabundo se encogió de hombros y se ató el curioso brazalete que le habían dado de mala gana - ¿Me dejan llevar el arco?

Pocos minutos después se encontró en mitad de un campo de juego, le habían explicado las reglas, las cuales sorprendentemente, había comprendido a la primera. Además, dejarle usar su arco y varios virotes sin punta, le habían proporcionado una especie de artefacto mágico que, aun habiendo afirmado saber cómo usarlo, no tenía ni la más remota idea de cómo hacerlo.

- ¿Ahora qué hacemos? – Preguntó el Zindo colocándose en el centro del campo, junto a sus compañeros – Por decima vez, ahora esperamos al otro equipo, Tale – Dijo el segundo al mando escuetamente – Relájate Flynn – Oyó entonces la voz de Rosa a su espalda – Trata de divertirte, es un juego de solsticio, de todos modos.

Flynn suspiró y se llevó ambas manos a la nuca, finalmente, después de esperar lo que le pareció una eternidad, los miembros del equipo contrario empezaron a entrar en el campo.

-Espera… ese es… - Había un conocido entre los jugadores del otro equipo, un joven a quien no tardó en acercarse a saludar mientras todos miraban - ¡Hola Dem! – Gritó agitando los brazos.


  • ninguna
  • Acción
  • arcoreforzado,rapido,comodin,desafortunado
  • Mano
  • ninguna
  • Heridas

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Demris

Re: Solsticio en Kalorei

Mensajepor Demris » 08 Ene 2017, 22:40

Voy a hacer un pequeño ejercicio en este tema.

Escribiré este tema usando un narrador en segunda persona (tú). Lo siento si puede resultar confuso y sé que es más bien darse un lujo innecesario, pues no es que vaya a dar una mejor experiencia con eso ni nada. Sólo quiero experimentar qué tal sale escribir de esa manera con objetivo de aprendizaje personal y aprovecho de usar a Flynn de conejillo de indias.


Cuando eres un niño y viajas de vuelta, tras años, a tu tierra natal, no puedes evitar pasarte una serie de escenas mentales de fantasía. Sabes que no es bueno hacerse demasiadas expectativas de las cosas, los adultos siempre lo dicen, pero llegan solas, no es que las busques ni que intentes tenerlas, sólo llegan.

Apenas pones pie en tierra comienzas a darte cuenta que las cosas no son tan maravillosas como imaginabas.

¿No eran más grandes los edificios del puerto?, ¿no había más barcos en la bahía, tantos que no podías contarlos de pequeño?, ¿no había en las calles más gente, algunas muy amables que te regalaban cosas?, ¿no había muchos niños con los cuales jugar?

No, no había nada de eso y no tardas en reconocerlo.

Las personas, que son en realidad pocas, no te miran, incluso pretenden ver hacia el lado cuando pasas junto a ellos, como si ese trozo de nieve tuviera algo especial que los otros 50 de la misma calle que lucen exactamente iguales. Las casas del puerto están viejas, lastimadas por la nieve y la sal de un clima salvaje. Cualquier rincón de Sanctuarium tiene edificaciones más grandes y bonitas.

Comienzas a darte cuenta que no tenías ningún motivo realmente válido para volver allí. Te dices por primera vez que nadie te quería en ese lugar, ni siquiera tu madre. Lo sabes, pero no te gusta decirlo, ni siquiera dentro de tu cabeza. Ella pagó a alguien para que se hiciera cargo de ti y nunca más te fue a ver. Eres un bastardo y, aunque en ese tiempo no sabías lo que significaba esa palabra, ahora lo sabes, lo sabes muy bien.

Sientes que tus ojos se humedecen, pero le echas la culpa al viento frío, ese que te lastima el rostro y por el que debes mantener tus párpados entrecerrados. Habías olvidado que era tan frío en tu tierra, creías que lo recordabas, pero no era así.

Entonces el ruido te saca de tu ensimismamiento. En el fondo lo recuerdas. Si alguien te pidiera cantar esa canción no podrías, ha pasado mucho tiempo, pero sabes que alguna vez la cantaste. Hasta recuerdas un sabor, el sabor de las deliciosas comidas que solían hacer para acompañar. No sabes realmente lo que era, pero recuerdas comer algo muy dulce y cremoso. Recuerdas que tenía una fruta roja encima que al principio no te gustaba, pero un día aprendiste a saborear.

Y vas allá, vas a la feria. No es la primera vez que estás en una, los recuerdos comienzan a juntarse en tu cabeza y ves el juego. Recuerdas haberlo jugado, que había otros niños y debías hacer pasar esa bola por un aro. Recuerdas que que entonces no te dejaban jugar mucho a eso, era un juego de gente más grande, de los que sabían usar la magia de manera segura. Pero aún así lo habías jugado.

Te inscribes y te preguntan tu nivel. Te gustaría decir "experto", pero finalmente dices "novato". No quieres que te humillen y, si eres honesto contigo mismo, sabes que no eres más que eso, que han pasado años de la última vez que jugaste y entonces era sólo con otros niños y podían tardar una mañana entera en anotar un gol.

Se te ha olvidado la pena en el instante mismo en que te ponen el brazalete. Cuando eras pequeño no lo necesitabas, tu magia no era tan fuerte. Sonríes como idiota y te presentas a un grupo de chicos algo mayores que tú. Te invitan a entrar y te sientes bien, nadie te está criticando. Te ponen una capa color púrpura y te sientes orgulloso, es el color que está en el escudo de tu clan.

Una persona te saluda y sales de tus fantasías. Parece que le conoces, pero no es fácil decir con el viento en el rostro. Te acercas un poco y reconoces al arquero barbudo, el que hablaba mucho. Lo saludas con una sonrisa, todo en este día parece estar yendo de maravillas, no tienes tiempo ni motivo para reaccionar mal, incluso si eres del tipo de niño que a veces pones los pelos de punta a los adultos. Sabes que ese sujeto ni siquiera es Kalrus, mucho menos un mago. Si eres honesto contigo mismo, eso ni siquiera te hace sentir mal, si la vida te ofrecerá una victoria fácil, bienvenida sea.

Entras al campo y te preparas para el juego.

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Flynn Tale

Re: Solsticio en Kalorei

Mensajepor Flynn Tale » 12 Ene 2017, 16:37

El encuentro iba a comenzar, apenas faltaban escasos segundos para que el hombre que, por el contexto de la situación, hacía las veces de árbitro, diera la señal para que los dos equipos se enfrascasen en aquel deporte que el vagabundo desconocía completamente.

- Prepárate Tale, va a ser divertido – La voz de su capitana tras él, unida a los vítores de los espectadores, hizo que se pusiese ligeramente nervioso ¿Por qué diantres había tanta gente allí? ¿No le habían dicho que, al final, era una competición para novatos? Negó con la cabeza, hacía escasos minutos que había descubierto aquel deporte, iba a divertirse, no era más que eso, un juego. - ¡Equipo! ¡A ganar!

Un sonoro estallido mágico dio comienzo al encuentro, los espectadores detonaron en gritos y aclamaciones - ¡¡Haceos con el balón!! – Flynn estaba demasiado ocupado observando el efecto de la magia que había realizado el árbitro para haberse percatado de que el balón ya estaba en juego, no obstante, sus compañeros de equipo estaban para salvar la situación. El hombre de cabellos oscuros avanzó en un par de zancadas a una velocidad digna de elogio y tomó la esfera antes de que nadie pudiese haberla tocado.

Con el balón en juego, Flynn comprendió que no podía, simplemente, quedarse quieto, no podía ser un espectador más en aquel encuentro, inmediatamente, comenzó a correr en dirección a “la portería” contraria, el poste con el circulo por el que debían anotar. - ¡Eh! ¡Aquí! – Agitando los brazos, el arquero trató de hacerse ver en el terreno de juego, no obstante, su compañero pareció no percatarse de la situación en la que el vagabundo se encontraba, o quizás le evitó, pues haciendo uso de su magia colocó la esfera en manos de otro de los brujos de su equipo, uno que se había posicionado peligrosamente cerca del aro rival. - ¡Buen pase! – Exclamó sin apenas pensar en sí, efectivamente, le habían evitado o no.

El mago de su equipo que poseía el balón trató de anotar un tanto para los “Cazadores mágicos”, pero la férrea defensa del equipo del cual Demris formaba parte se encargó de detener la acometida de los jugadores de las capas carmesíes.

- ¡Ha estado bien! – La voz de Rosa, la capitana, retumbó en los oídos de todos los jugadores del campo, la mujer de cabellos cobrizos agachó la cabeza levemente y se preparó para detener cualquier tiro en dirección al aro que custodiaba, estaba decidida a que nada pasase por ahí, no era la persona más corpulenta del equipo por nada - ¡Retroceded! ¡Defensa! ¡Como hemos ensayado! – Flynn enarcó una ceja – “¿Cómo hemos ensayado? ¿¡Que han ensayado?!” – Si podía admitir algo, es que el juego era frenético, la pelota nunca estaba más de dos segundos en manos del mismo jugador, siempre en movimiento, si se despistaba un solo segundo perdía la noción de donde se encontraba, de la situación de su equipo y del rival - ¡Espabila Tale! – Asintiendo a aquellas palabras, tratando de encontrar su lugar en el campo, imitó a sus aliados en aquella batalla amistosa y retrocedió todo lo que pudo.

Sus contrincantes eran rápidos, y estaban organizados, puede que aquello no fuese más que un partido amateur, pero era obvio que todos sabían jugar allí, todos excepto, al parecer, Flynn. – Hudson, la banda derecha ¡Vigila al bajito! – El vagabundo contempló como cada jugador de su equipo se colocaba en las posiciones que la capitana iba ordenando, cada jugador parecía haberse estudiado detenidamente que iban a hacer y cómo realizarlo - ¡Tale no te alejes mucho de mí! ¡Échame una mano!

Los hechizos mágicos se sucedían y la esfera cambiaba de dueño, pero, por ahora, no de equipo. – ¡Cuidad a su capitán! – Vociferó señalando al que aparentaba estar a cargo de la coordinación del equipo contrario - ¡No le dejéis pasar! ¡Nosotros podemos! ¡Adelante! – Las palabras de Rosa estaban llenas de competitividad, de ganas de vencer, pero también podía notarse como la mujer se estaba divirtiendo ¿Habría competiciones oficiales de aquel deporte? No estaba seguro, nunca había oído hablar de ellas de haberlas, pero si existían, a ojos de Flynn, Rosa podría llegar a convertirse en una gran jugadora.

No supo cómo llegaron a hacerlo, no pudo verlo, el vagabundo se quedó quieto dónde le dijeron, casi era, muy a su pesar, un espectador más en aquel partido. El equipo rival se dedicó a pasarse la pelota de forma constante, cada acción parecía estar medida milimétricamente, ¿Era la magia la que daba aquella sensación? No podía asegurarlo, lo único que podía asegurar en aquel momento es que, después de haber pasado, uno a uno, a todos los integrantes de su equipo, la esfera se encontraba con los dos últimos obstáculos, él y Rosa.

Flynn no era más que un tocón en el paso de aquellos jugadores, de aquellos magos, le pasaron casi como si no existiera, zarandeó un poco el artefacto mágico que le habían dado, pero no consiguió más que atraer algunas risas por partes del público. - ¡Maldita sea! – Se giró inmediatamente, pero ya era demasiado tarde, la pelota ya volaba hacia la portería - ¡¿Por qué no me sorprende Tale?! – Exclamó Hudson corriendo hacia la portería.

Frunciendo el ceño llevó la vara mágica hasta su cinturón y en apenas una fracción de segundo extrajo su arco, lanzado una de las tantas saetas sin puntas en dirección al balón, desviándolo de su trayectoria y haciendo que impactase contra el palo en lugar de entrar limpiamente por el aro.

No sabía absolutamente nada de magia, pero seguía siendo un buen arquero, y el más rápido de la cancha. Apenas instantes después de que hubiese depositado el arco de nuevo en su espalda corrió en dirección al balón y lo atrapó antes de que esta llegase a tocar el suelo. - ¡Contratacad! – No tenían que decírselo, sonriendo esprintó en la dirección opuesta a la que se encontraba.

Con unas fintas que no sabía que era capaz de hacer evitó a los dos primeros jugadores, y abusando de su ventaja en velocidad dejó atrás a un tercero, en apenas unos segundos estuvo a la distancia óptima para usar el objeto mágico que tenía en su poder.

Sin tenerse un instante, tomó lo que, a simple vista, era una simple rama y la usó como recordaba que le habían dicho, solo tenía que apuntar detenidamente y podía agregar un punto a su marcador, y una de las cosas que mejor se le daban era apuntar ¿Qué podía salir mal?

La vara vibro en su mano, estaba funcionando, aunque no sabía cómo, frunció el ceño y la agitó con más fuerza, esperando que aquello le diese más fuerza al golpe, que la bola recibiese aún más velocidad.

Sonrió ampliamente cuando comprobó que, efectivamente, había hecho funcionar aquel objeto mágico, su expresión cambio de inmediato cuando descubrió que no había salido como había planeado. - ¡¿Pero que haces?! – La pelota, suavemente, casi mecida por la brisa, flotó por el aire en dirección contraria y cayó en manos de uno de los sujetos del equipo de Demris.

-…Lo siento – Dijo mirando incrédulo la varita que aun esgrimía en su mano derecha.
Última edición por Flynn Tale el 12 Ene 2017, 16:42, editado 4 veces en total.

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Demris

Re: Solsticio en Kalorei

Mensajepor Demris » 12 Ene 2017, 21:00

Vas sólo a divertirte, te lo dices a ti mismo, sabes que es lo correcto, pero en el fondo sabes que te estás mintiendo. Quieres ganar, te pasas fantasías mentales sobre eso, no puedes evitar imaginar que haces el gol definitivo, ganas la partida y todos te felicitan, te suben sobre los hombros y te aclaman. Eres un héroe, el mejor del equipo... aunque no juegues desde que apenas sabías las primeras letras del abecedario.

Pero te das una palmada en la cara para dejar de imaginar cosas y concentrarte. Eres el más pequeño en la cancha y seguramente todos los otros participantes han jugado al menos una vez por semana... todos excepto Tale.

Claro, tienes una oportunidad, ellos también tienen a alguien que debilita su equipo. Te animas y sonríes maliciosamente. Sabes que es malo confiarse, pero se te iluminan las oportunidades.

El juego comienza y pronto se hace evidente que efectivamente en el otro equipo tienen un peso, aunque por otro lado hay jugadores buenos. Para sorpresa, Tale salva a su equipo con una flecha. Te preguntas si está permitido usar flechas, pero supones que no es momento de preguntar. Las cosas avanzan, pero el propio arquero se encarga de echar a perder su logro con un evidente error. Les toca irse al ataque.

La pelota se pone en movimiento bajo el control de tu equipo y no puedes desaprovechar la oportunidad. Un chico pecoso de no más de 14 años te da un pase y procedes a usar un viejo truco que aprendiste de pequeño, corres hacia un oponente y esperas que te la saque con su magia, para desviarla en el mismo instante y dar con eso un pase. Tu compañero entiende el movimiento y te la devuelve justo cuando pasas el bloqueo, recibiéndola.

Avanzas decidido, viendo que hay 2 en defensa. Corres y te preparas para esquivar. Uno lanza un hechizo y logras esquivarle, es tu momento para brillar. Haces el viejo truco de pretender lanzar la pelota para luego hacer una finta, te preparas para lanzar y... no sabes exactamente de dónde vino, pero alguien te ha desviado la pelota con un hechizo. La pierdes, el equipo rival ahora va en contraataque.

Por unos instantes reflexionas sobre tu error. Debiste dar el pase cuando viste 2 defensas, pero fuiste demasiado ambicioso, querías ser tú el que anotara y por eso has desperdiciado una excelente oportunidad. Equivocarse es duro, aunque sea en un simple juego.

No alcanzas a lamentarte demasiado. Un miembro de tu equipo te grita y reaccionas. Los rivales tienen problemas para pasar del mediocampo e intentan un juego de pases impulsados con magia. Te escabulles, eres pequeño, pero rápido, suficiente para aparecerte en el momento justo e interceptar el balo con tu magia.

El balón queda muerto por unos instantes, pero una chica de cara cuadrada y mirada fiera aparece desde el fondo y la recupera con una tenacidad que te deja impresionado. La chica da inmediatamente un pase largo y la pelota queda justo en tu posición. La haces rebotar con la magia, avanzando, mientras corres en el dirección al arco.

Ves que hay un defensa de gran tamaño en tu camino, al menos grande comparado contigo. El defensa parece listo, sabe que no podrás pasar por él. Entonces ves al chico pecoso y le das un pase. Éste te lo devuelve, lo que te permite pasar. Estás frente al portero y te preparas para disparar, pero entonces lo ves. El chico pecoso ha avanzado y el portero está listo para detener tu tiro. Sabes que no es tu momento. Le das el pase al chico pecoso y éste lo intercepta en pleno aire con una descarga mágica de gran potencia.

La pelota sale hecha un cañón y el arquero simplemente no tiene oportunidad. Tu equipo anota el primer gol y el público aplaude entusiasmado. Tú también celebras y te das cuenta que ni siquiera sabes hacerlo muy bien. ¿Hace cuánto que no hacías algo así?

La decisión de quién anota y quién no está siendo llevada por tiros al azar. Como el foro no cuenta con dados lo estamos haciendo de manera externa.

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Demian
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Re: Solsticio en Kalorei

Mensajepor Demian » 12 Ene 2017, 21:01

Marcador:



Equipo de Flynn Tale: 0
Equipo de Demris: 1

Este resultado está determinado por el azar de manera acordada entre los participantes.

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Flynn Tale

Re: Solsticio en Kalorei

Mensajepor Flynn Tale » 15 Ene 2017, 14:06

Desde aproximadamente la mitad del campo, contempló como el equipo del joven Demris anotaba, suspiró y estiró los brazos. Ante la atónita mirada del arquero, que no había podido sino observar impotente como Demris y su equipo realizaban una coreografía mágica con la que él solo podía soñar hacer, estos festejaban el punto que habían anotado, el vagabundo no pudo evitar sonreír al ver los torpes movimientos de brazos del joven rubio, casi parecía que no estaba habituado a las celebraciones.

Muy bien – La voz de Rosa se alzó sobre los aplausos y el entusiasmo de los espectadores – No ha sido nada, mantened la cabeza fría chicos. – Una sonrisa tranquilizadora brotó de los labios de la corpulenta mujer, Flynn asintió conforme, al menos su capitana no se había tomado mal que hubiese, básicamente, regalado el balón al equipo contrario.

El árbitro volvió a poner en movimiento el juego, la pelota, en un principio, cayó en mitad de la nada, muerta. Rápidamente, dos sujetos, uno de cada equipo, se acercaron a la esfera y comenzaron a luchar por ella, obteniendo la posesión del balón el equipo de Demris después de un leve forcejeo mágico.

Al mismo tiempo que el partido a su alrededor avanzaba, que la pelota cambiaba de manos y de equipos; Miró fijamente el objeto que tenía en la mano y frunció el ceño – Yo no te gusto, y tú no me gustas – Le dijo a la vara – Pero si queremos hacer algo útil tenemos que trabajar en… - Un jugador del equipo contrario, un joven que no superaría por mucho la edad de Demris, pasó a escasos metros de dónde él se encontraba, inmerso en mitad de su soliloquio - ¡¡…Equipo!! – Exclamó apuntando al joven con el artefacto mágico mientras empezaba a correr tras él, esta vez, lejos de salir malparada su acción, el balón salió disparado de las manos del joven descontroladamente, directamente en vertical. - ¡Me vale! – Dijo corriendo en dirección a dónde, por la trayectoria que llevaba la esfera, estaba seguro que iba a caer.

Fue Hudson, el hombre de cabellos oscuros de su equipo, el que atrapó el balón momentos antes que él mismo. - ¡Corre Tale! Usa tus malditas piernas – Exclamó el hombre agitando los brazos, Flynn obedeció las palabras de su compañero y esprintó en dirección a la portería contraria, adelantando, prácticamente, a todo el equipo rival. - ¡No la fastidies ahora! – Exclamó dando un pase estúpidamente largo.

Entornando los ojos aceleró el ritmo, no tenía más remedio que hacerlo, podía sentir como el sudor descendía por su frente, como varios de los jugadores contrarios, y aliados, le seguían de cerca. Pero pudo hacerse con el pase - ¡Mía! – Gritó mientras, en el aire, sus manos se afianzaban con fuerza en torno a la esfera.

Volvía a estar solo frente al portero, pero también era consciente de que aquello no había salido bien con anterioridad, no podía confiar en sus habilidades para anotar, tenía que entregarle el balón a un compañero, por eso, sin otra escapatoria, comenzó a correr en dirección contraria.

- ¡¿Te acaba de dar algo raro en la cabeza, arquero!? ¡Hacia el otro lado! ¡Por ahí no! – Hudson no parecía estar conforme con las tácticas del vagabundo, y no le culpaba, Rosa, por otro lado, parecía estar carcajeándose con ganas en el otro extremo del campo.

Volvió a esquivar a algún que otro rival en su odisea hacía el aro que, irónicamente, no les iba a dar a ellos el punto que tanto deseaban; mientras lo hacía, no habían sido pocas las veces en las que el balón se había estremecido en sus manos, queriendo escapar de su agarre. Aquel deporte era muy diferente a todos los que conocía, después de todo, no había que ser especialmente atlético para jugarlo y el contacto con el rival podía llegar a ser nulo, ninguno de los jóvenes del equipo contrario tenía que tocarle para arrebatarle el balón, solo tenía que usar su magia correctamente.

Una vez estuvo aproximadamente en la mitad del campo, volvió a cambiar de dirección, yendo de nuevo hacía el aro que obsequiaría con un punto si colaba el balón por ahí - ¡Pero pásala Tale! – Exclamó Hudson cerca del aro contrario, había dado tiempo para que todo el equipo se colocase cerca del anillo rival, o lo había perdido, según como se mirase, pues ahora todo el equipo contrario estaba defendiendo su meta.

- ¡Es toda tuya! – Exclamó pasándosela a un muchacho de su equipo que aún no había entrado en la veintena, el joven, totalmente marcado por todos los rivales, puso una extraña mezcla entre cara de pocos amigos y miedo, y literalmente, despejó el balón con su magia, el cual mágicamente cayó en posesión del otro miembro joven de la alineación, quien aparentemente confuso por los movimientos erráticos de la esfera, se la pasó a Hudson, que, aun estando marcado, aguardaba directamente bajo el aro rival.

- ¡A mí no! ¿¡Pero es que no veis que...!? – La capitana apareció de la nada, dejando la portería totalmente a solas, y atrapó la pelota en mitad del aire con su magia, redirigiéndola al aro inmediatamente con una fuerza abrumadora. Flynn miró perplejo como la mujer anotaba por sí sola, el balón pasó limpiamente el anillo, a ojos del arquero, ni la magia más poderosa habría frenado aquel disparo.

Tras unos instantes en silencio, el equipo entero estalló en celebraciones, habían usado una jugada extraña, apenas estudiada y peligrosa, ya que la Rosa había abandonado su papel en la defensa, pero habían logrado empatar.

Sonriendo, Flynn, se acercó a su capitana para felicitarla junto al resto del equipo, la mujer rio con ganas y sacudió la cabeza caminando de vuelta a la parte del campo que custodiaba - ¡¿Estáis todos borrachos?! ¡A vuestros puestos! Esto aún no se ha acabado.

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Demris

Re: Solsticio en Kalorei

Mensajepor Demris » 15 Ene 2017, 15:24

El partido se reanudó y seguía dando sorpresas. Cuando uno no ha jugado en tanto tiempo no puede estar seguro qué es lo que se usa y qué no, qué técnicas han cambiado, pero estás bastante seguro de que lo que hacía el otro equipo salía bastante de lo ortodoxo. Aún así, resultó efectivo.

La potencia de la chica te deja anonadado por largos segundos. No parece intervenir demasiado, pero cuando lo hace es un verdadero cañón con el que será necesario lidiar o anotará los 3 goles reglamentarios antes de que puedas siquiera saber qué pasó.

Te concentras. Apenas han empatado. Sí, lo hicieron de manera tan rápida y eficiente que parece que de un plumazo echaron atrás todo el esfuerzo con que ayudaste a anotar el primer gol, pero el partido apenas comienza a calentarse.

Tras la indicación del árbitro, bastante llamativa por lo demás, pues consiste en una señal mágica luminosa, el balón vuelve a ponerse en movimiento y te pones de inmediato a las tareas de ataque. El chico pecoso te da un pase, ya comienzas a sentirte su compañero de estrategias, y avanzas, devolviéndola oportunamente cuando notas que te van a lanzar un hechizo para quitártela. Continúas abriendo el flanco, el chico pecoso avanza, te da un pase, estás listo para recibirlo y... la pelota vuela por los aires a gran velocidad.

La chica del disparo fuerte no sólo es buena rematando, sino que genera una defensa asombrosa, con tal potencia que te deja adelantado mientras la acción ocurre mucho más atrás. El otro equipo avanza e intentas retroceder a tiempo, sabiendo que las posibilidades de alcanzar son remotas. Alguien dispara, pero para suerte esta vez la defensa de tu equipo está preparada y el sujeto no tiene la misma potencia. El balón vuelve a estar en disputa.

Esos momentos en el mediocampo en que todos quieren el balón son unos de los más confusos en este deporte. La pelota no se queda quieta por el intenso disparo de energías de parte de los jugadores, que luchan fervientemente por recuperar el control. Te preguntas cómo fabrican una pelota capaz de resistir tanto, pues es como si una jauría de perros la jalara por todos lados tratando de despedazarla.

Aprovechas de retroceder, pues ves que la chica avanza. Ella es capaz de romper el statu quo arrojando la pelota en una dirección a su favor, pero estabas preparado para ello. Pasaste al menos 30 segundos esperando ese momento, calculando el momento preciso.

Recuerdas que se llama "pinchar" el balón, que es la técnica de usar justo una descarga de magia en el momento en que la pelota sale en una dirección para cambiarla. Requiere mucha precisión, pues el balón en ese momento va a una gran velocidad, pero lo logras y te sientes orgulloso.

Una chica de tu equipo, de piel más morena que el resto y que luce bastante alta para la edad que su rostro refleja, la intercepta a su vez e inicia la carrera. Vuelves a ir al ataque, esperas un pase, pero el balón vuelve a cambiar de posesión en una hábil jugada del equipo contrario. Suspiras y estás ya cansado para otra carrera. No eres un gran atleta, debes reconocerlo, el dar carreras de un lado a otro comienza a cansar.

Entonces notas que la chica de tu equipo no se da por vencida, es capaz de volver sobre sus pasos de manera desafiante y tras un breve intercambio de magia logra poner en movimiento el balón a tu favor. Debes intentar nuevamente una jugada con el pecoso. Interceptas el tiro y notas que viene la chica de la defensa en tu contra. Te asustas y entregas el balón, pero el otro chico hace lo mismo. De pronto parece que nadie quiere tenerlo y la chica aprovecha para pincharlo a su vez, haciendo que salga en línea recta hacia arriba por la presión entre dos fuerzas mágicas en choque.

Corres, aunque no te queda aire lo haces igual, interceptas justo a tiempo antes que la chica lo haga, el pase va al pecoso, el mismo que anotó el primer gol, quien nuevamente da un poderoso tiro... pero falla por apenas unos centímetros. La pelota no entra en el aro, sino que rebota en el borde. Das un grito desesperado y lanzas tu magia, la chica del otro equipo también lo hace, la pelota hace un movimiento raro, insistes... y la pelota entra.

Es la primera vez que anotas un gol, la primera en un partido oficial al menos. De pequeño algunas veces anotaste, pero esos eran juegos amistosos de niños, casi sin reglas, ahora incluso hay público. Te quedas atónito, ni siquiera celebras, no sabes realmente qué hacer, mientras sientes unas palmadas en tu espalda y otra palmada algo más abusiva en tu nuca que te hace despertar. Sonríes, te lo mereces. Ahora ya hasta podrías perder y aún así saldrías contento, anotaste un gol.

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Demian
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Re: Solsticio en Kalorei

Mensajepor Demian » 15 Ene 2017, 21:24

Marcador:


Equipo de Flynn Tale: 1
Equipo de Demris: 2

Este resultado ha sido determinado por azar acordado entre los participantes.

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Flynn Tale

Re: Solsticio en Kalorei

Mensajepor Flynn Tale » 16 Ene 2017, 15:01

El marcador se negaba a detenerse, apenas varias jugadas después de que los cazadores anotasen un tanto, Demris se encargó de adelantar poner a su equipo de nuevo en cabeza.

Flynn no pudo contener evitar que la sonrisa que el muchacho esbozó cuando se percató de lo que había hecho se le contagiara a él, parecía estar pasándoselo en grande, y, al fin y al cabo, aquella era la final del encuentro que estaban teniendo ¿No era así? Su capitana, mientras tanto, le dedicó un breve aplauso amistoso al muchacho, se lo merecía; puede que el vagabundo no supiese nada de magia, pero podía adivinar que la forma en la que había anotado no era lo que se decía típica.

Segundos antes de que el juego se reanudase, Rosa decidió que iba siendo hora de cambiar la alineación del equipo, acercándose a Flynn, le indicó que fuese él el cancerbero con una sonrisa levemente maliciosa. - Lo harás bien – Dijo como toda explicación, dándole una fuerte palmada en la espalda de paso. Asintiendo a aquella orden se colocó junto al palo que la pelirroja había estado custodiando momentos atrás y, desde allí, vigiló el terreno de juego.

Al público parecía no extrañarle que hubiesen colocado al arquero a aquel lugar, de aquel modo no volvería a hacer de las suyas, se encogió de hombros y, bostezando, clavó su mirada en la posición del balón.

Rosa fue un soplo de aire fresco para el equipo, pese a su tamaño, era inusualmente rápida, lo que la convertía en una oponente terrible, no obstante, la férrea defensa del equipo de Demris siempre encontraba algún modo de detener la ofensiva de los cazadores.

Los primeros intentos por parte de sus rivales para anotar otro punto, un punto con el cual podrían decidir el resultado del partido, terminaron aproximadamente a la mitad del campo, la capitana se encargó de que nadie pasase junto a ella tuviese posesión del balón consigo. Se cruzó de brazos y, apoyándose contra el palo, estudió el devenir del encuentro.

La pelota cambió de equipo en numerosas ocasiones, ahora que él no era un jugador activo en aquel deporte al que jugaba por primera vez la balanza parecía equilibrarse poco a poco. Solo tenía que asegurarse que nada entrase por el agujero que pendía a varios metros de su cabeza.

Finalmente tuvo la oportunidad de mostrar su valía, al menos en la nueva posición que tenía. Una pelota alta, demasiado para alcanzarla con las manos y, después de lo que había pasado antes con el artefacto al que estaba empezando a llamar “El Palo del poder” decidió que lo más efectivo que podía hacer era, literalmente, trepar el poste.

Ágilmente se impulsó por el palo, lo sencillo hubiese sido usar su arco para desviarla de su trayectoria, pero la esfera se movía demasiado rápido, apenas tendría tiempo para cargar la flecha en el arma.

En apenas una fracción de segundo estuvo frente al aro ¿Era aquello trampa? No tenía tiempo para pensarlo; simplemente, desde la privilegiada altura que poseía en aquel momento, se lanzó a atrapar el balón, lográndolo lanzar de un fuerte puntapié hacia el campo contrario.

Logró escuchar algo parecido a un “Bien hecho” mientras se desplomaba contra el suelo cuan largo era. A pesar de que el césped cubierto de nieve amortiguó levemente su caída, perdió la respiración durante unos segundos. – Estoy bien… - Dijo levantándose, sin notar siquiera que la pelota seguía en juego y que nadie se había fijado en la cada – …Estoy bien – Repitió tomando aire profundamente.

No iba a repetir de nuevo aquella hazaña, bueno, probablemente lo haría, se conocía lo suficiente como para admitirlo, aunque prefería dejarla como último recurso para la siguiente vez.

El partido seguía básicamente estancado, sus compañeros estaban haciendo un trabajo realmente competente en el centro del campo, se atusó la barba y, tras pensarlo unos segundos se hizo con su fiel arco compuesto, cargó una saeta sin punta en el mismo.

¿Cuándo podría medir el terreno de juego? Entornó los ojos y tensó el arma, siguiendo el balón con la mirada, estaba seguro de que había disparado a más distancia que aquella, quizás los objetivos a los que solía apuntar no se moviesen tan rápido, pero seguía confiando en sus posibilidades.

El árbitro solo le había dejado dos flechas para todo el partido, quizás por pena debido a la inutilidad inherente en el arquero para realizar hasta el más simple de los hechizos, y ya había usado una, tenía que pensarse detenidamente cuando liberar la pequeña saeta de madera.

Pudo entrever, desde la periferia de su visión como algunas personas se giraban a mirarle a él, la esfera, mientras tanto, seguía pasando de jugador a jugador, de mano a mano, tenía que esperar a tener un tiro limpio, a no acertar a otro jugador por accidente.

Y finalmente, lo vio, una pequeña hendidura entre dos jugadores, entre el muchacho pecoso y uno de sus compañeros, el tiempo se ralentizó, el balón se quedó detenido en mitad del aire.

Libero la flecha. La saeta cortó el aire a una velocidad vertiginosa y, colándose por la escueta apertura entre los dos jugadores, impactó contra el baló. - ¡En el centro! – Exclamó a la vez que se paraba a contemplar en que acababa su intervención.

Lo primero que hizo la pelota es caer al suelo, perdiendo toda la inercia que esta tenía debido a la magia, frunciendo el ceño se cruzó de brazos, si hubiese sido una pelota propulsada por fuerza bruta en lugar de con magia la flecha habría tenido más efecto, pero, aun así, aquella pequeña intrusión terminó con el balón en manos de su equipo, los cuatro jugadores justo bajo el aro contrario.

- ¡Marcad!

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