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[Libre] Oclusión.

Publicado: 07 Ene 2017, 05:11
por Lunarel
Tipo de reputación: Gloria.

Ya está. —Sonrió a su paciente— Deberás frotar el ungüento hasta que sanes completamente. Si la herida no mejora en una semana ya saben donde encontrarnos.

Los dos salieron del humilde hogar. Reila y Mika los esperaban rodeados de chiquillos hambrientos que sonreían con la mirada iluminada ante el trigo y el pan que traían los religiosos. Exaltados, se empujaban para recibir su ración semanal, riendo y jugando.

Era cuestión de tiempo para que la emotividad se encargara de la madre y las lágrimas brotaran. La mujer apareció delante de la puerta de su casa, observándoles con emoción. La situación le había robado el aliento, sólo pudo expresar un silencioso agradecimiento que Ati y Lunarel supieron interpretar.

No olvide agradecer a los dioses — La dulce voz de Atiran daba un delicado pero significativo toque final a la visita. —, pues ha sido su misericordia la que ha salvado a su hijo. Siempre hay esperanza en la senda de la luz.

Las palabras de Ati iluminaban su interior cada vez que las escuchaba. "Siempre hay esperanza en la senda de la luz". Lunarel creía en aquello tan firmemente como en sus amigos, a quienes amaba profundamente. Aquellos jóvenes ya eran parte de su familia, ya eran misma sangre — no, no necesitaban compartir sangre, sólo necesitaban ser un mismo espíritu, una misma senda. Y en su corazón él sabía que lo eran.

Tras visitar numerosos hogares empobrecidos, repartiendo alimentos, medicinas y curaciones, el grupo decidió que era hora del almuerzo. La fatiga se les encimaba, el sol radiante en un bello cielo despejado daba espacio para que la temperatura subiera en aquel paraje. La mejor opción para descansar era "La casa de la ardilla", la taberna a la que acudían cuando sus estómagos rugían.

El cariñoso saludo del dueño de la taberna les dio la bienvenida a La casa de la ardilla. El hombre era el hermano menor del mismo sacerdote que los encomendaba en la misión que ahora llevaban a cabo en el pueblo, un plato de comida a bajo precio estaba garantizado.

Los cuatro se sentaron en una de las mesas redondas a espera del almuerzo.

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Re: [Libre] Oclusión.

Publicado: 10 Ene 2017, 11:34
por Demris
Nunca había llegado tan lejos, tanto de su tierra natal como de Sanctuarium, por lo que todo era nuevo para Demris.

En primer lugar, podía reconocer que el clima gozaba de ciertas ventajas. No hacía ni frío ni calor, el ambiente era agradable, acompañado de una suave brisa que hacía que el caminar fuera una grata experiencia. Para donde mirara había verde, pero no ese verde espeso y recargado de los bosques de las zonas más centrales, sino uno suave, amistoso.

La ciudad misma tenía un aire curioso, con estructuras de estilos que no había visto en Sanctuarium, con más atención a los detalles y llamativos colores. Era cierto que los Mistarel se dedicaban mucho a la estética, aunque le habían dicho que Mistar era aún más hermosa. Quizás algún día llegaría hasta esa península montañosa.

Se llevó la mano al vientre y detuvo sus pensamientos de viaje, tenía asuntos más urgentes que resolver, como el salvarse de caer por inanición. Era un chico de cuerpo pequeño, que no necesitaba realmente mucho alimento, o al menos estaba acostumbrado a eso, pero ya estaba llegando a un punto crítico.

Entró a la ciudad, pudiendo contemplar más de cerca las estructuras, sobre todo el imponente castillo, que hacía de protección entre los habitantes y el salvaje exterior en vez de estar protegido por estos como la mayoría de las edificaciones que había conocido.

Caminó siguiendo el camino principal. La mayoría de las cosas enfocadas a viajeros solían estar en los caminos principales. Era cierto que, al mismo tiempo, no solían ser las más económicas, pero ya tendría tiempo de aventurarse en los lugares menos lujosos de la ciudad más adelante, por ahora tenía que resolver la necesidad imperiosa de comer algo o morir en el intento.

Fue así que dio con una posada, una de un nombre muy curioso, "La casa de la ardilla". Sonrió al darse cuenta cómo hasta los nombres en esa ciudad parecían más amistosos. En Sanctuarium conocía lugares como "El Matadragones" o "El Demonio hambriento".

Se sentó en la barra, donde el dueño le dio un saludo amable. ¿Había alguna trampa en todo aquello?, comenzaba a parecer raro ya que todo pareciera tan idílico. Había escuchado que ese lugar también albergaba secretos, que los bandidos de Cesenir preferían no ir demasiado allí, ¿cómo es que había en cambio tanta amabilidad?

Un plato de comida... el... el más barato que tenga. Y una jarra de leche —pidió.

No sabía exactamente qué se comía en esas tierras, pero supuso que la gente pobre debía tener al menos una alternativa. No tenía demasiadas monedas en el bolsillo. Ya tendría la oportunidad de robar algunos bolsillos más adelante.