[Evento] Solsticio en Mistar

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Demian
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[Evento] Solsticio en Mistar

Mensajepor Demian » 24 Dic 2016, 12:42

La fiesta del Sol Victorioso



El coro conformado por los niños de familias adineradas de Mistar comenzó con más fuerzas el ultimo estribillo del solemne y dulce himno, mientras el pontífice bajaba a pasos lentos, debido a su avanzada edad, los peldaños de mármol del templo. Iba acompañado de 3 de los obispos más importantes del reino, representando cada uno a una de las 4 divinidades. Portaban en sus manos una estatuilla de oro, con joyas engarzadas y una terminado muy refinado. La del pontífice, por supuesto, era la más grande, de modo que podía verse el esfuerzo físico que hacía por no dejarla caer.

Al paso de la procesión las personas se arrodillaban. No hacerlo podía ser considerado un gesto sumamente ofensivo y grosero, estando sólo perdonados aquellos que por motivos de salud estuvieran físicamente imposibilitados de llevarlo a cabo.

Más atrás avanzaba una columna de sacerdotes con sus pomposas vestiduras, con bordados de oro en sus casullas y joyas ostentosas. Era necesaria la máxima solemnidad a favor de los dioses, se afirmaba.

Los monaguillos iban a los costados, portando orgullosos los turíbolos cargados de un refinado incienso y mirra, dando a todo el templo un aroma agradable y aspecto ligeramente brumoso, lo que sólo aumentaba la solemnidad.

Una vez que la columna finalmente dejó el templo el maestro de ceremonias indicó a los presentes en asientos de privilegio que por favor le siguieran, pues el banquete daría comienzo en breve y pronto la iglesia se abarrotaría de fieles de distintos orígenes. Por supuesto, eso significaba que no controlarían la clase social de quienes entraran a ejercer sus devociones, cosa que era mejor evitar para los nobles.

El camino a la sala del banquete no era corto, involucraba caminar al menos 300 metros para llegar siquiera al palacio, luego de lo cual venía una larga escalera y ya entrando seguir un pasillo de unos 100 metros. Toda una procesión de la que muchos nobles se quejaban. "Es inhumano hacernos caminar tanto" decían algunos. Los caballeros y soldados, en cambio, caminaban solemnes. No iba a haber combate, claramente, pero iban en sus más refinadas armaduras.

En este tema participará Cicero.

En el primer post relatarás cómo obtuviste la valiosa y selecta invitación para participar de tal solemne banquete. Puedes incluir información sobre varios días anteriores si es necesario.

Deberás también relatar las impresiones del personaje sobre su participación en la solemne ceremonia religiosa. Considera que la mayoría de los Drecarios son muy respetuosos de lo religioso y las tradiciones.

Tu post terminará con tu llegada al salón del banquete. Considera que el estilo del mismo tendrá características asiáticas. De todas maneras, la comida aún no comienza y los invitados deberán pasar un tiempo en el salón principal, disfrutando de algunos aperitivos traídos por sirvientes, mientras conversan y pueden comenzar a conversar. Escoge el origen de la primera persona con quien intentarás establecer una alianza.

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Cicero

Re: [Evento] Solsticio en Mistar

Mensajepor Cicero » 24 Dic 2016, 16:40

Ser parte del Puño Azul conlleva algunos beneficios, como lo son los contactos y la información privilegiada. Si dependiera solo de mí, dudo mucho que mi zona de operaciones fuese más allá de Cesenir, pero gracias a mi pertenencia en la organización secreta mis horizontes se ampliaban. Así como entablé contacto por primera vez con algunos miembros no tan secretos de la organización por medio de misivas secretas, utilicé el uso de cartas para entablar contacto con personajes de, digamos, cierto poder. Entre ellos, decidí que era esencial mantener una relación con algunos individuos de los Mistarel, puesto que sus habilidades y conocimientos fueron los principales causantes de la Unión, también serían muy útiles para lo contrario.

Primero entablé contacto con los llamados filósofos y maestros del conocimiento, tanto por la posibilidad de aprender de ellos, como la necesidad de intentar ganarme a varios. Entre ellos hubo muchos que sus conocimientos me sorprendieron, a veces yendo más allá de lo aceptado por el Clan Drecario. Claro está que no se abrieron rápidamente a mí con facilidad, el personaje que interpreté no fue otro más que un académico que no estaba interesado en la corte, perteneciente a una familia de guerreros que se oponía a mi desinterés por el combate, la fama y la nobleza, y eso de alguna manera les resultó bastante satisfactorio a esos ancianos que solo quieren saber más a pesar de que el tiempo les es corto. Y habiéndome ganado la confianza de uno de los más distinguidos maestros, me enteré de un dato muy particular: el maestro de rituales y ceremonias que se encargaría de la organización de la Fiesta del Solsticio en Mistar poseía un pergamino perteneciente a un viejo maestro fallecido hace más de cuatro centenas. Ese viejo maestro no era otro más que uno de los eruditos que más destacaron entre los Mistarel, un hombre capaz de crear el manual base que todo gobernante correcto debería haber leído un mínimo de dos veces antes de tomar el cargo. Ante esto, tras haber hecho un pedido al sabio de Mistar de que me lo presente, me empecé a comunicar a través de cartas con el maestro de ceremonias, el Maestro Wun Yu, el cual, tras haber intercambiado conmigo diversas teorías y saberes, se vio demasiado interesado en mantener una conversación conmigo y me invitó a la ceremonia con la excusa de que era un erudito sin igual entre los Drecarios.

El nombre por el cual estos me conocían, claramente no era el mío y con mis contactos hice posible que, si investigasen, cosa que no sería extraña entre los Mistarel, sea posible encontrar información que verificara lo que yo mismo dije en mis presentaciones por cartas. Todo a través del uso de rumores. Por lo que, cuando me presenté con el nombre de Nicolá Riga, nadie dudó que no fuera quien decía ser. Dejando a un lado mi armadura, mi espada y todo ropa que serían propias de un guerrero, en Mistar, yo era un académico, vestido con ropas simples, pero elegantes, limpio, con la barba afeitada y el pelo atado. Mi expresión no era la dura de un soldado, sino de uno que está atento a sus rededores y tiene interés por todo lo que ve y sucede a su alrededor. Si bien mi cuerpo era el de un guerrero, era fácil justificar con la historia familiar que inventé. Mi plan no tenía huecos. Si mi fin fuese causar algún daño o asesinar a alguien, todo sería más difícil. Pero mi objetivo era entablar relaciones. Para lo cual nadie sospecharía nada. Ni un arma podría ser encontrada entre mis pertenencias, solo mis cicatrices estaban bajo mis ropas. E incluso si en Mistar hubiese alguien que me hubiera conocido de más joven, cuando aún tenía mis ideales en la nobleza y la caballerosidad, ahora no podrían reconocerme debido a mi caminar calmado y mi actuar sabio.

En algún punto de mi vida comencé a dudar de la religión, pero no de la divinidad o lo etéreo de ella, si no a las personas que viven por la religión. Algunos se hacen llamar santos, algunos se entregan y forman iglesias, organizaciones que giran entorno a sus dioses. Pero hay algo en común frente a todo esto: ¿Hicieron algo para aliviar a los hombres que sufren de otros hombres? No, y hasta a veces ayudaron a causar más desdicha y pesar en el pueblo. El clero viste joyas, recibe riquezas, algunas veces hasta roba del pobre, y todo con la supuesta justificación de los dioses. Entonces yo comencé a pensar si sería realmente el deseo de los dioses o simplemente la codicia de los hombres que usan sus nombres. Por lo que, elegí dudar de la palabra divina, pero con odio hacia los hombres que la utilizan. Ante los dioses me arrodillo por respeto, mas no hacia el hombre que utiliza su nombre para causar solo su placer, me dije al ser uno más de los que hincaban la rodilla frente a la procesión. Mi desdén hacia el clero fue grande en mi interior, puesto que no llegaba a comprender la explicación clara de por qué vestían joyas y riquezas, cuando según las virtudes hasta caminar solo con una sotana sobre el cuerpo sería más propio de un hombre fiel a sus creencias y esas riquezas deberían ser repartidas al pueblo que realmente lo necesita y trabaja duro sin recibir pago alguno por su esfuerzo. Las tradiciones estaban bien, mas los medios tendrían que cambiar... sin importar qué.

Luego, fui guiado hacia el salón de la ceremonia mientras era llamado Maestro Riga por diferentes personas que desconocía. Se ve que mi identidad falsa y lo que eso conlleva fue dicho a otras personas y estos se vieron interesados en mí. Agradecí mentalmente que todo estuviera funcionando tan bien y me presenté humildemente como simplemente un académico, sin necesidad de ser llamado Maestro por ninguno de los ilustres señores, caballeros y maestros que me llamaban así. Hubo algunos guerreros que me saludaron con un apretón de manos o que hacían algún chiste por mi estado físico que era hasta mejor que el suyo en la mayoría de los casos. Yo simplemente actúe pasivo ante ello y dije que solo era propio de mi familia y el entrenamiento al que me vi sometido desde pequeño. Así, mucha gente se vio apaciguada, salvo por los maestros que realmente me interesaba conocer, con los cuales intercambié algunos comentarios sobre la procesión, aunque la mayoría se veían cansados por la larga caminata que sus viejos cuerpos no podían soportar.

Debido a que mi identidad no era la de un noble y simplemente era el invitado honorable de un ministro, fui sentado en uno de los lugares de menor reconocimiento, junto a caballeros menores, mercaderes y otros académicos que habían sido invitados. Allí compartía lugar con todos aquellos que habían ganado su lugar allí, a diferencia de los que ocupaban lugares más importantes, que en todos los casos habían heredado ese lugar de padres o se los habían robado con asesinato y cosas peores. Las más corruptas de las personas se halagaban las unas a las otras, codiciando lo del otro o burlándose en sus interiores si tuviese más, y yo veía todo eso desde lo lejos, calmado, reforzando mi fin último: la destrucción de ello.

Como me dijeron que es una ceremonia asiática voy a tratar de representar una ceremonia china, en la que los asientos están orientados hacia el pasillo y son todos individuales, cada uno con su mesa pequeña, propia, sentados en un cojín en el suelo de rodillas. En cada uno de ellos hay una tetera y una pequeña tasa de té, que, como saben algunos, en China son muy pequeñas y se beben de un sorbo, casi como si fuera un vaso de porcelana como los que se usan para tomar tequila. Los asientos también están orientados por importancia, debidos por escalones. En la corte imperial se dividían entre los ministros y académicos de la corte, que eran los menos importantes, y los de la familia imperial y nobles del cargo de duque, entre ellos, príncipes, princesas y otros que tenían una importancia grande para el Emperador o alguno de los miembros de su familia. Cómo es la distribución en esta ceremonia lo dudo por qué no sé si los cargos más altos de los Mistarel están presentes y serán sus familias o si está presidida por el clero... Bueno, igual no importa mucho en mi rol eso.


Yo me encontraba sentado en la segunda fila de la cuarta columna de los asientos inferiores del lado derecho de la sala. A uno de mis lados (izquierdo) tenía un caballero un poco más chico de tamaño que yo, pero con razgos más curtidos por la batalla, con cicatrices en su rostro, y el pelo rubio, casi dorado, portando una armadura ya vieja, dañada, pero aún así con la sensación de que ningún arma normal podría atravesarla. Un buen guerrero, pensé ni bien lo vi. Pero no era uno de mis objetivos. Alguien con el que me gustaría entablar relación era el que se encontraba en mi mano derecha: un comerciante claramente de los Zindos. Aunque por su apariencia uno podría decir que pertenece a cualquier raza, su mestizaje era clara señal de que era muy posible que fuera un Zindos, junto a sus ropas similares a una ropa tradicional noble de los Mistarel que no venía adecuada a su apariencia viajero, con la piel bronceada y tanto cicatrices de ataques como arrugas propias de estar mucho tiempo viajando bajo el sol en lugares de mucha sequedad, me daban la sensación de que el hombre no podía ser otra cosa más que lo que suponía.

Mi nombre es Nicolá Riga —me presenté cordialmente hacia el hombre de piel bronceada—, ¿es usted un comerciante, no es así? Se nota que ha viajado mucho y que se ha visto en peligro, a pesar de que no parece un guerrero —me hice sonar curioso y como alguien observador, solo intentando expresar mi interés con mis ojos, mi expresión fría y calmada como una tumba manteniéndose ni bien cerraba la boca, concentrándome en el té, del cual parezco disfrutar por la cantidad de veces que me he servido.

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Re: [Evento] Solsticio en Mistar

Mensajepor Demian » 26 Dic 2016, 20:52

Los sirvientes entraron al salón con unos aperitivos que depositaron con mucho respeto y reverencia en las pequeñas mesas dispuestas. Se trataba de un rollo envuelto en algún tipo de arroz con ingredientes marinos. Los había en distintas versiones, todos pequeños, pero cuidadosamente elaborados, con formas perfectamente delineadas. Quien fuera que los hubiera preparado sin duda debía tener gran habilidad y dedicación.

El hombre de piel tostada por el sol realizó otro gesto extraño. Inclinó lentamente su cabeza ante la porción de comida y recitó unas palabras en voz baja, pero audible.

Hermano pez, gracias por dar tu vida para que yo pueda alimentarme, que tu eco encuentre el descanso y sea uno con la naturaleza.

Un caballero de origen drecario hizo un pequeño gesto de desdén, aunque por lo demás pudo controlarse de no hacer algo abiertamente ofensivo. El hombre del pueblo Zindo, sin embargo, se percató del detalle, pero no hizo ademán de iniciar un conflicto, en cambio sólo sonrió y se llevó la pieza de alimento a la boca.

¿Es necesario hacerlo con cada pieza de comida? —inquirió de un costado un sujeto de piel muy blanca y ataviado en una lujosa túnica de mago con detalles blancos y morados, probablemente miembros del clan Kalrus.

Hemos cegado sus vidas, lo mínimo que se merecen es un poco de respeto. Si no mostramos el debido respeto, su eco puede quedar vagando y luego causar problemas en nuestro mundo —contestó serio el Zindo.

Un par de miradas de reprobación surgieron. La religión espiritista estaba permitida y era completamente válida en el reino, sin embargo estaban en un banquete de la religión de la luz y, aún cuando ni siquiera la mitad estaba allí realmente por motivos religiosos, se intentaba mantener al menos la fachada de que así era. Pero el asunto no pasó a más de eso, miradas de reproche. Aquel sujeto podía no tener un puesto importante dentro del banquete, mas quienes le conocían sabían que había algo que tenía en abundancia y por lo que se podía permitir el lujo de no seguir las tradiciones... su bolsillo.

El reino se encontraba en una dura guerra por décadas y, si bien la reconstrucción de ciudades tenía el sorprendente poder de estimular el comercio, el terror de los manchados no hacía sino volver muy difícil la agricultura, principal actividad económica en el reino. Con los campos siendo abandonados y grandes masas de personas aterrorizadas tras los muros de Sanctuarium sin hacer nada productivo más que quejarse, todo el sistema pendía de un hilo en el borde de la bancarrota.

Ahora, más que nunca, era el dinero el recurso más codiciado del reino, motivo por el que los denominados burgueses obtenían un creciente poder que incluso amenazaba con hacer sombra al de los nobles. Era en ocasiones como estas en donde aquellos de sangre azul intentaban mostrar su supremacía frente a los adinerados burgueses.

El hombre de túnica y cabello claro, por otro lado, no era precisamente una persona sin importancia. Su túnica era señal de pertenecer a algún rango importante entre los hechiceros del reino, lugar muy codiciado. Bien era sabido que los hechiceros solían ser consejeros de personajes importantes, se les veía como sujetos de mucho conocimiento por su necesidad de leer mucho para aprender sus conjuros.

Tienes una oportunidad fácil para comenzar. El sujeto que has elegido será un miembro muy adinerado entre los Zindos. Acaba de recibir un trato negativo de parte de otros invitados, lo que puede hacer más fácil convencerle de lo que tengas en mente. Por otro lado, te he dejado una posible alternativa. Si lo deseas, puedes en cambio apoyar al mago en burlarte de las costumbre del Zindo, logrando con ello más cercanía a convencerle de apoyarte.

En este post tienes la libertad de poder describir una conversación con el personaje con que hayas escogido aliarte. Recuerda que lo principal en este evento es lograr alianza a favor de tu clan en algún sentido.

Durante este post, además, comenzará la comida. Eres libre de agregar más información sobre el banquete si así lo deseas.

Ten en cuenta que si apoyas al Zindo es muy probable que el Kalrus presente se sienta ofendido y eso reduzca tus posibilidades de luego entablar alianzas con dignatarios y representantes de ese clan en esta fiesta.

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